Clown

El clown es una herramienta teatral muy fuerte. Somos nosotr@s en estado puro. Llega cuando le dejamos salir sin límites ni ataduras, cuando te lo pasas bien en cada momento. Se trata simplemente de jugar, no pensar. Si nos divierte algo, le divierte al resto, porque es verdad. Este curso sacará el clown interior de cada alumn@, con el que nos divertiremos sin filtros. Perderemos el sentido del ridículo y nos embarcaremos en él.

El clown trabaja con la materia prima que alimenta la actuación: libertad de juego, imaginación en el cuerpo y poesía. Es un actor instrumental que, conociendo sus posibilidades, opera sobre la escena con su propio universo, percibiendo la esencia de los personajes que interpreta

El clown sin saber, sin comprender, cree en todo e intenta hacer todo bien, de un modo tan extremadamente positivo, que queda fuera de la sociedad. Un antihéroe que reencuentra la inocencia, la simplicidad, y una conciencia madura de la infancia. Es esa parte de cada uno, (el propio ridículo) que hace reír y emocionar a los demás. Para conseguir este objetivo, es necesario abandonarse, auténtica y generosamente.

El curso de clown permite reencontrar esta esencia y ante todo divertirse.

Trabajaremos conectar con la fuente de la niñez interior para vivir desde la esencia, trabajar el ridículo como material creativo, dejar de lado los miedos y vergüenzas que no sirven para nada y así descubrir el propio clown. Jugar, agarrar, abrazar, amar hasta caer, rendidos de la torre de la razón, para disfrutar del placer de la risa activa. Reír para soltar los miedos y las armaduras; reir para aprender juntos a disfrutar de que se rían de nuestro-tú-su ridículo, para crear juntos círculos de risa. Desnudar nuestra alma para despertar nuestro propio payaso/a. Si danzamos con nuestra estupidez y la comunicamos con el corazón, la catarsis nos permite transmutar el dolor en luz, la vergüenza en paz, la tristeza en  plenitud.


Jugar…  Jugar…  Jugar…

“Muchos hombres de circo han perdido la naturaleza esencial del clown. Esta esencia tal como la ofrecen los mejores clowns tradicionales, se encuentra dentro de la debilidad fundamental del ser humano, en las particularidades que en un cierto sentido hace de cada uno de nosotros un “fracaso”. Para encontrar su clown hay que buscar nuestras debilidades esenciales, reconocerlas experimentarlas, mostrarlas y burlarse públicamente de ellas e, incidentalmente, hacer reír a otros”.  Jacques Lecoq

No son necesarios conocimientos teatrales ni habilidades previas. Estamos abiertos a todo aquel que quiera experimentar.Solicita Información

Contenido:

  • Filosofía y estado del clown.
  • El miedo al ridículo, vergüenzas. Ridículo y expansión como herramienta creadora, como expresión del propio humor.
  • Miedo al vacío- vulnerabilidad- estado y pasiones. El vacío como fuerza creativa.
  • Presencia y actitud: primero ser y después hacer.
  • Disfrutar aprendiendo. Descubrir herramientas que podemos aplicar a todas las otras artes y disciplinas escénicas. Y sí, seguramente también a nuestra vida. Al día a día.
  • La proyección, impulso psíquico y físico.
  • La complicidad con el otro y con el público.
  • Improvisaciones constantes (individuales, en parejas y grupos).
  • Encontrar la energía, la libertad y las ganas de comerse el mundo.
  • Un viaje de la técnica a la emoción.
  • Conseguir arrancar la risa, gestionar el tiempo sobre el escenario, atrapar la atención de la gente. Robar el corazón al público y que todo el mundo se olvide por un rato de todo lo que pasa fuera. Que la gente se ría y se emocione. Que marchen a casa más felices y con más energía para seguir viviendo.
  • Conseguir pasar la emoción por delante de la razón. Romper el tópico que jugar es sólo cosa de niños.